viernes, 29 de noviembre de 2013

La foto de la semana



PARLAMENTARISMO.  Entre acto y acto del teatro de marionetas nuestros parlamentarios se ríen sin disimulo. Se ríen de ti, se ríen de todos nosotros. Recuerda esta foto la próxima vez que te citen a las urnas. A diferencia de lo que ocurre en el teatro, en el que el embrujamiento y el engaño colectivo sólo dura lo que ocupa la función y así debe ser, el engaño de la representación parlamentaria está llegando ya demasiado lejos, ¿no creéis?

sábado, 23 de noviembre de 2013

¡Voy a ser padre!

Allá por el año 2007 conocí a una sensacional jovencita, llamada que se yo, digamos que A. Yo tenía 22 años y ella 19. Mi vida era un caos absoluto, luego se estabilizaría hacía el caosmos. Daba tumbos por aquel entonces de curro precario en curro precario (yo prefiero en realidad llamarlos por su nombre, curros de mierda), compartía piso céntrico en Alcalá sin saber muy bien cómo llegué hasta allí con tan particular compañera, y seguía matriculado en filosofía aunque en honor a la verdad he de decir que iba más bien poco. Estaba más preocupado en hacer tres comidas diarias que en seguir el ritmo de aquellas clases, entre las que por aquel entonces se encontrarían materias tan infumables como Filosofía medieval o Latín.

El caso es que, por aquel ya lejano año, como os decía, conocí a A. Y poco a poco, se fue haciendo imprescindible en mi vida. Ella no acaba de comprender que lo más bonito que un hombre te puede decir es que te quiere tanto que no se va a casar contigo. No me lo ha perdonado aún, pero yo no cejo en mi empeño por explicar que nuestra unión no entiende de contratos, que está mas allá de eso.

Fueron pasando los años y fui cada día que pasaba más feliz. Que no os engañen querides amigues: una pareja no tiene que ser parecida para que funcione, no se tienen que convertir en un sólo ser. Nuestras diferencias, que las hay y palpables, creo que nos enriquecen por igual a los dos. Lo otro, no deja de ser anulación de la individualidad.

Pero no voy a hacer un recorrido por todos estos años, en los que ella siempre ha estado presente dando sentido a cada día, sino que me voy a saltar esa parte para avanzar hasta hoy. Hace ya algunos días que he sabido que vamos a ser padres, y fijaos que tontería, me siento muy afortunado. Por el hecho de la paternidad y por poder permitirme el lujo de compartir la experiencia más bonita de mi vida junto a la persona que amo. Si me dicen en el 2007 cuando nos conocimos que terminaríamos siendo papis no me lo creo, pero visto con perspectiva parece el capítulo perfecto para cerrar la primera-y larga temporada- de la serie de mi vida, que me ha quedado líneal y algo ñoña. Pero os prometo que en la segunda, ya con un nuevo integrante que viene para quedarse, nos vamos a divertir de lo lindo. Ser padre a tu lado es genial y quizá esto, como lo de las maratones, sólo es algo que comprenden los que lo han vivido.


jueves, 21 de noviembre de 2013

Microentrada: Agradecimiento

En tiempos en los que se mercantiliza absolutamente todo, conviene recuperar eso que nos decían nuestras abuelas y madres de que "de bien nacidos es ser agradecidos". Si nos vamos a la etimología, vemos que gratitud procede del latín gratitudo, con sufijo -tudo, que implica cualidad. Gratitudo era la cualidad del gratus (agradable, agradecido). De la misma raíz proceden nuestras palabras gra-cia, agra-decido y gra-tis. Y agra-decer la gra-tuidad de los desinteresados y gra-tos gestos de esos héroes anónimos que consiguen que la vida, pese a todo, merezca la pena ser vivida, es un gesto que deberíamos cultivar más a menudo.

Porque detrás de la amorfa masa pasiva, alienada, caprichosa y conformista que dicen que legitima el régimen, están hombres y mujeres extraordinarios que desde los pequeños gestos a los grandes hacen que aún este país sobreviva PESE al gobierno. A todos vosotros, yo que si sé diferenciar vuestra anónima grandeza, os encontréis lejos o cerca de mi, os quiero dar las gracias. Como decía Andrés Montes, la vida puede ser maravillosa y gracias a vosotros, ciertamente lo es.

A todos los que aún no traficáis con lo más preciado que nos queda, nuestra humanidad, va dedicado este blog.


No pensemos en las historias que podríamos haber contado y no podemos contar cuando ya sea demasiado tarde.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Encuentro con Isidro Jimenez, uno de los fundadores de "Consumehastamorir"

Ismael: Me gustaría que, antes de nada, te presentaras y nos contaras de manera breve como un grupo de activistas de "Ecologistas en acción" decide poner en marcha  un proyecto como "Consumehastamorir", objetivos que perseguíais etc.

Isidro: Me llamo Isidro Jiménez y soy uno de los fundadores del colectivo ConsumeHastaMorir, un proyecto que nace en 2002 de un grupo de personas interesadas por los desmanes de la sociedad de consumo. Además de esto, compartíamos el interés por la comunicación alternativa y nos pareció que la contrapublicidad era una herramienta interesante para llegar a determinados públicos. Al final, la contrapublicidad sólo es una herramienta más de la comunicación social, pero a nosotrxs nos sirvió, al principio, para darle sentido a nuestro proyecto.


Ismael: Tengo la impresión muy a menudo de que llevamos años viviendo dentro de unos gigantescos anuncios que sólo hasta que hace unos años, la mal llamada "postmodernidad" empieza a desennmascarar, unos y otros nos hemos tragado. Quizá el capitalismo era "marca A" pero el comunismo era "marca B". Ambos nos prometían la sociedad perfecta, ambos generan una propaganda omniabarcadora de carácter autoritario que comienza en la escuela y ambos quizá son cara y cruz de una misma moneda que no plantea cambios sustanciales en la cadena de producción, distribución y consumo que nos ha hecho caminar hacía el abismo. ¿Podría ser "consumehastamorir" heredero directo del  antiautoritario"espíritu de mayo" que desde sus eslóganes contrapublicitarios nos despertase del letargo recordándonos que "marca a" y "marca b" a fuerza de buscar la sociedad económicamente perfecta se estaba olvidando de salvaguardar el planeta por un lado, y lo comunitario por otro, lo que nos hace realmente humanos?

Isidro: Bueno, yo creo que ConsumeHastaMorir hereda o se alimenta de varias tradiciones. Por un lado estaría un creciente movimiento anticonsumista, que tiene varias patas (movimiento antiglobalización, movimiento decrecentista, ecologismo social...) pero que se hace más sólido y visible a finales del siglo XX. Probablemente ante la evidencia de que el sacrosanto consumo, gran dogma neoliberal, es la forma más obscena de adoctrinamiento ideológico que haya existido nunca (Baudrillard habló de esto hace ya muchas décadas). La progresiva mercantilización de todo lo imaginable (no sólo de lo público, sino también de lo que ya estaba en el mercado) ha necesitado un paradigma teórico paralelo, una mezcla de liberalismo económico y ética del progreso. Así que cuando pones en duda la idea de consumo creciente saltan las alarmas hasta de los sindicatos.
Por otro lado, hemos aprendido mucho de colectivos que han intentado innovar y experimentar con la comunicación, el lenguaje (la semiótica del poder, que suena mejor). En esta línea, cuando nosotros llegamos, ya había bastantes colectivos que hacían guerrilla comunicativa, subvertising o acción contracultural. Teníamos claro, eso sí, que la comunicación no podía ser para nosotrxs un experimento artístico. Al fin y al cabo crecimos como proyecto dentro de una asociación y unos movimientos sociales que tenían necesidades comunicativas diarias.
Al final, la comunicación social (nada que ver con las redes sociales, que son muy recientes) es una cuestión de equilibrios: difundir unos mensajes minoritarios intentando romper las círculos de la comunicación endogámica, sin hacer arte pero intentando sobresalir entre una enorme maraña de mensajes comerciales. Ahí es nada.


 Ismael: A principios del siglo XX tuvo un auge enorme en nuestro país el movimiento libertario, llegando a su momento culminante con la revolución de 1936. Releyendo a los clásicos del movimiento, y acudiendo a los orígenes de la escuela moderna de Ferrer y Guardia o a los Ateneos Libertarios, vemos que quizá el trabajo empieza mucho antes en el campo educativo, que siembra la revolución que llegará después.  Ellos eran a su vez excelentes propagandistas y conocían el valor de la publicidad mientras depositaban una inmensa fe en el potencial emancipador de la cultura y de la educación. ¿Podría ser hoy, en pleno siglo XXI, la contrapublicidad el principal arma de la contraeducación?


Isidro: El historial comunicativo del anarquismo es impresionante, sólo hay que ver el manejo que había de las imprentas casi artesanales o el dominio del lenguaje simbólico en los carteles de la guerra civil. Y en esos mismos carteles, efectivamente, se hacía referencia constante a la cultura y a la educación como las fuerzas emancipatorias del pueblo. Lo curioso es que, en realidad, el problema sigue siendo el mismo: como todo el mundo sabe, la publicidad nunca ha sido un servicio al público (hacer público lo que es de interés público), sino que es un tipo de comunicación persuasiva que engrasa el engranaje del sobreconsumo constante e incesante. Pero lo más interesante es que esa comunicación persuasiva no sólo dice “Tengo un producto nuevo para tí”, sino que dice “Tengo un estilo de vida que te hará feliz”. Aquí hay un salto cualitativo, porque la publicidad no sólo informa, sino que genera ideología. ¿Y cómo se defiende uno de esta ideología? Efectivamente, con una perspectiva crítica (cultura y educación), que no se estudia prácticamente en casi ninguna universidad. Así que volvemos a como estábamos: se habla mucho de la ciudadanía crítica, pero eso parece sinónimo de saber buscar rápidamente mucha información. Luego te proponen que vivas sin teléfono móvil y te da un ataque al corazón. De nuevo el consumo es incuestionable. Quizás por eso, la contrapublicidad tiene un papel, aunque modesto, recordándonos que el consumo es un ideología.

Ismael: Gracias por tu colaboración con "disidentecontrayente" Isidro. Si queréis seguir profundizando en el universo de la contrapublicidad de "consumehastamorir" tenéis mogollón de información, artículos e incluso documentales realmente pedagógicos a golpe de un click en http://www.letra.org/spip/









viernes, 25 de octubre de 2013

Historia viva de la autogestión


  • ‭ 
  • "‬El Estado:‭ ‬de fundador se convierte en obrero‭; ‬no es ya el genio de la colectividad que la fecunda‭; ‬la dirige y la enriquece sin atarla‭; ‬es una vasta compañía anónima de seiscientos mil soldados,‭ ‬organizada para hacerlo todo,‭ ‬la cual,‭ ‬en lugar de servir de ayuda a la nación,‭ ‬a los municipios y a los particulares,‭ ‬los desposee y los estruja.‭ ‬La corrupción,‭ ‬la malversación,‭ ‬la relajación,‭ ‬invaden pronto el sistema‭; ‬el Poder,‭ ‬ocupado en sostenerse,‭ ‬en aumentar sus prerrogativas,‭ ‬en multiplicar sus servicios,‭ ‬en engrosar su presupuesto,‭ ‬pierde de vista su verdadero papel y cae en la autocracia y el inmovilismo‭; ‬el cuerpo social sufre‭; ‬la nación,‭ ‬contra su ley histórica,‭ ‬entra en un periodo de decadencia‭".  Proudhon


"Nuestro comunismo no es el del falansterio, ni el de los teóricos autoritarios alemanes. Es el comunismo anarquista, sin gobierno, el del hombre libre. La síntesis de los dos fines perseguidos por la humanidad a través de la historia: libertad económica y libertad política"  Kropotkin

"Yo tenía un buen trabajo, me pagaban y ahí se acababa mi vínculo. No existía la palabra compañero. A mi me daba vergüenza decir la palabra compañero, no comprendía su significado"

Hoy os traigo una película de esas que puede cambiarte la visión de las cosas, de las que se aprende más que con cualquier tratado o cualquier ensayo político o filosófico. Un largometraje actual, por aquello de no remontarme siempre a la revolución española del 36, en la que a menudo se reconoce el éxito de las colectividades agrarias y la autogestión de talleres y fábricas añadiendo que ésta se vio favorecida por la inestabilidad política y que en el mundo actual es imposible.

Es el poder de la imagen, el poder del ejemplo, el poder de constatar que una de las ideas base del anarco-comunismo clásico desde Proudhon o Kropotkin, la autogestión, no sólo no es imposible, sino absolutamente indispensable para construir una sociedad humana y libre en la que el hombre sea fin y no medio. Generalmente, tanto los socialistas autoritarios como los liberales atacan este principio basándose en el carácter supuestamente utópico los primeros, cuya visión estatalista no concibe el trabajo organizado sin el tutelaje del Estado pese a si atacar la propiedad privada, y desde los segundos, cuya defensa exacerbada de la propiedad privada y su adoración al dios dinero no concibe el fin de la esclavitud del hombre por el hombre. A todos, os recomiendo este largometraje, en el que los obreros de la fábrica Zanón (Fábrica sin patrón) siguen los pasos de aquellos trabajadores de la fábrica de relojes francesa Lip que en 1972, tras amenazar los propietarios con el cierre de la empresa y una serie de huelgas y ocupaciones, pasaron a gestionar la fábrica ellos mismos.

Un documental que lejos del género propagandístico, sumerge al espectador en una serie de reflexiones en las que él debe tomar un papel activo.Un documental que no puede dejarte indiferente.

A los valientes trabajadores de Zanón (Fasinpat-Fábrica sin patrón) que desde la Argentina nos han enseñado el camino. ¡Gracias y adelante! ¡Salud y apoyo mutuo compañeros!




jueves, 24 de octubre de 2013

Postentrada sobre la educación

No me olvido de que hoy hemos vivido la tercera huelga general de la educación contra la Lomce. Ayer ya hice un amago de reflexión sobre la educación y en esta entrada no voy a repetir todos los argumentos, que son muchos, por los que TODA la comunidad educativa ha mostrado la mayor oposición a una reforma educativa que yo recuerdo en este país. Ni siquiera os voy a hablar de Paulo Freire o Iván Ilich, ni de que otra educación más allá de la tradicional es posible. Ni os voy a hablar de porque la educación pública, la educación estatal, está condenada al fracaso desde su nacimiento. Ya no digamos en un país en el que cada gobierno viene con la suya bajo el brazo. No. Voy a dejaros un vídeo de Javier Jurdao que resume el sentir de muchos que desgraciadamente vemos con escepticismo cada lucha, tras chocarnos contra un muro desde hace muchos años y aprender más fuera que en la universidad.

 Y es que empiezo a pensar que si se la quieren quedar, se la deberíamos regalar. Para ellos sus máster de 9000 euros en márketing para acabar de becarios y muriendo por currar 3 días con sus 3 noches seguidos. No necesitamos ni que nos formen, ni que nos den trabajo, ni que nos acojan en su círculo kitsch. El templo del saber será popular o no será. Y ningún ministro de apellido ridículo ni ningún estado nos dirá jamás que materias tienen prioridad, cuales distraen y qué conviene aprender para montar no sé qué negocio. No colegas, no queremos colocarnos ni forrarnos. La universidad apestaba antes ya y apestará más aún después. Quedárosla. Comprendamos lo peligroso que es dejar al estado tutelar nuestra educación. Tanto o más que dejarla en manos de los de la sotana. Todos tienen sus intereses. Yo no quiero una educación pública, quiero una educación popular. Quiero que la próxima vez que vaya a la Biblioteca Nacional no me tenga que dejar los cuernos para pedirle a una profesora de la Universidad una carta de recomendación para acceder a determinados libros. Quiero que vuelvan las clases a las calles, a las plazas. Elegir qué cuando y dónde aprender. Quiero enseñar y aprender al mismo tiempo. Quiero que les desmontemos el chiringuito. Quiero acabar con el "tanto tienes tanto vales" que curiosamente para toda una generación que no tiene títulos universitarios como la mía se traduce en "tantos títulos tienes tanto vales". 

Por otro lado, si. Quiero que dimita Wert, porque en la vida hay que mojarse y ante una disyuntiva tomar una decisión. Quiero que los chavales que no se pueden costear la matrícula se queden en la universidad y puedan continuar con su vocación sin ser arrojados al mercado laboral, tan inseguro como precario y a veces inexistente con ese 26% de paro. Lo demás, poquito a poquito. Las grandes revoluciones se gestan despacio, con cambios en la manera de concebir la educación. Y así como la Escuela Moderna de Ferrer i Guardia a principios del XX preparó la revolución anarquista de 1936, quizá hoy se esté gestando la revolución del mañana. Y en ese mañana, tengamos que agradecer a Wert cargarse la educación pública. Porque sólo cuando contemplamos el cadáver que durante tanto tiempo habíamos mitificado, le pudimos mirar cara a cara y comprender su fragilidad. Así que me uno a la protesta. Pero oye, si continúan con el camino de convertirla en el reducto de las élites, y dejamos de creernos que era universal y gratuita y accesible para todos y con un cometido social y no sé cuantas chuflas más, pues oye eso que ganamos. Y el día que montemos la universidad popular andaros con ojo, porque la expropiación de aquello que vuestro selecto círculo nos está robando, vuestros equipos y vuestros laboratorios, ya nadie la parará. La expropiación del saber nos hará libres. Y cuando ese día llegue, en la tele se verá "código disfruta" y no "código emprende", eufemismo de "código curra para que yo me forre, so anormal", que es lo que está detrás de la famosa mentalidad emprendedora. ¡Ah si, el vídeo! Y mira que no me quería enrollar...



Autobiografías

El genero literario de la autobiografía siempre me ha fascinado. Siempre hay algo poético y a la vez extraño cuando uno hace ese ejercicio de contar-se y contar-nos. Decía Derrida que la autobiografía en el sentido clásico del término es imposible porque presupone una identidad del sujeto.Y eso es mucho presuponer. Cuando escribimos sobre nosotros mismos lo hacemos pues en su opinión, buscando un fantasma y tratando de restituir-nos.

Puede que la autobiografía, en tanto que búsqueda de una identidad, con una presuposición de un yo y una linealidad, en resumidas cuentas, con su relato perfectamente construido, haya sido por esa razón un género frecuentemente cultivado por mujeres. En tanto que ellas siempre han dado mundo pero no han hecho mundo, pues éste siempre se ha plegado a categorías masculinas y androcéntricas. Quizá cuando Simone de Beavoir escribía sobre ella misma en "El segundo sexo" estaba entregando su propio cuerpo como espacio de manifestación política. Y muchas mujeres, cansadas de que se les diga cómo tienen que sentir y vivir a través de una mirada extraña, vieron en la pluma de Simone  la identificación con una problemática que en su sociedad puede producir burla o indiferencia, cuando no es simplemente tabú.

La autobiografía sin embargo, siempre asociada a jovencitas que escriben diarios en la intimidad de su cuarto ante la necesidad de expresarse en un mundo que no las deja, no se queda ahí. Ahonda en lo más profundo de nuestro ser, permite que lector y autor entren en comunión (comunión viene de koinónia, koin:  lo que hay en común), nos permite dar cuenta de un proyecto de vida, re-encontrarnos a nosotros mismos y permitir que el otro forme parte de nuestro mundo, deje de ser un desconocido, deje de ser la persona que conocemos por los libros de historia o los medios (persona viene de person, la máscara que utilizaban los actores de la tragedia griega) y se convierta en com-pañero que com-parte su vida contigo.

La posibilidad de que cualquiera hoy día pueda abrirse un blog, un twitter, un instagram o qué se yo cuantas redes más, hace que afloren las autobiografías del mañana. Ya no escribimos diarios, pero la autobiografía ha llegado sin embargo a su momento álgido: todos compartimos hasta los detalles más insignificantes y lo privado y lo íntimo se mezclan y se confunden.

Ya no es la necesidad de expresarse o buscar tu identidad, como mujer, como judío, como aquel que quiere señalar una realidad que para los medios afines al poder no existe. No. Ahora parece que de lo que se trata es de exhibirnos en una especie de hiperrealidad en la que el cariño y el ego se mide por megustas facebookianos. No buscamos el yo, buscamos algo más allá. Buscamos el ego. Alimentarlo con la aprobación de los demás. Y al mismo tiempo, formar parte de una comunidad que a fuerza de deslocalizarla ya no encontramos en ningún lugar. Hoy todos somos estrellas y hoy todos nos contamos. Pero en vez de contar lo que un sujeto de comienzos de siglo XX habría soñado, el relato de los sin tierra y sin nombre, el relato detrás de aquellos que a fuerza de manipular la realidad la acaban acomodando a sus intereses, contamos lo más simple y banal de nuestras insignificantes vidas. Y conviene recordar que lo que nos hace humanos, no es lo social. Así que aunque resulta incuestionable el papel social de estas redes, quizá algo de humanidad se nos está perdiendo por el camino después de todo.

Me queda un consuelo: hoy la autobiografía no es el género literario de segunda que fue casi hasta nuestros días. Hoy, gracias a las redes, hasta nuestro vecino más zoquete lo cultiva. Hoy la literatura nos envuelve y la autobiografía ocupa el lugar que se merece. Y yo, brindo por ello.